viernes, 11 de enero de 2013

Poeta ambulante.


El poder de la palabra, en mi opinión, el poder más valioso que jamás ha existido y existirá.
La poesía, esa forma de embellecer el sentido de las palabras, de lo que queremos decir.
Hasta las palabras más deplorables, hirientes y caprichosas pueden cobrar un nuevo significado si las usamos con poesía.

Siempre soñé con una gran poeta.
Un poeta ambulante (como decía una canción de uno de mis cantautores favoritos).
Pero mi poeta era un tipo de palabra y de palabras.
Un tipo capaz de transformar en bellas palabras todo lo que su retina era capaz de captar, todo lo que su memoria conseguía recordar de sus sueños y todo cuanto su imaginación le permitía ver de su propio mundo ideal.
Nunca mentir a través del papel como ley de vida.
Una palabra por cada realidad, una forma de vida.

Supongo que todos tenemos algo de poetas en nuestro interior.

Yo ya encontré a mi poeta hace tiempo, ¿llegaste a pensar alguna vez que lo busqué en ti?


"Tenemos que soportar dos o tres orugas si queremos conocer las mariposas".


1 comentario:

  1. Yo siempre he creido que las palabras se quedan cortas para describir sentidos y sentimientos, pero ahí está el poeta, intentando dejar huella con ellas.
    Yo, que no soy ni poeta ni nada de eso escribo lo que veo o al menos lo describo, o lo intento, jajaja.
    Un beshote prima

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